Le savoir-vivre chez le Vietnamien
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Los vietnamitas son conocidos por su educación, su calma y su discreción. Evitan los conflictos y siempre prefieren mantener la armonía. A veces puede haber malentendidos culturales, pero no sirve de nada enfadarse, especialmente en público: quien se enoja es considerado grosero y quien recibe la cólera se siente humillado. Un dicho vietnamita dice: « Delante de otros, se educa al hijo; en la almohada, a la esposa » — es decir, se guarda la discreción y se evita hacer perder la cara a la gente. Aquí hay algunas reglas simples para ser bien percibido en Vietnam:
La vestimenta
En Vietnam, la vestimenta debe ser correcta y respetuosa con las costumbres locales. Incluso cuando se viaja, es esencial prever ropa adecuada para evitar malentendidos culturales y demostrar que se respetan las tradiciones del país. Pasear sin camiseta en lugares públicos está muy mal visto, ya que va en contra del código de vestimenta vietnamita, que privilegia la discreción y la modestia. Para las mujeres, los hombros desnudos, las faldas muy cortas o la ropa demasiado ajustada pueden ser percibidas como inapropiadas, especialmente en los templos, las pagodas o en casas particulares.

En los lugares sagrados, se recomienda encarecidamente cubrir como mínimo los hombros y las rodillas, una regla esencial para quien se pregunta cómo vestirse en Vietnam durante visitas culturales. En general, adoptar una vestimenta sobria, cómoda y respetuosa no solo es apreciada por los vietnamitas, sino que también contribuye a una experiencia de viaje más armoniosa.
La educación y los saludos
En Vietnam, la educación ocupa un lugar central en las interacciones cotidianas, y los saludos siguen un código muy respetado. Una simple sonrisa constituye a menudo la forma de saludo más común y apreciada, ya que expresa tanto la benevolencia como la modestia típicas de la cultura vietnamita. Se aconseja evitar estrechar la mano demasiado fuerte o tener gestos demasiado expresivos, ya que la mesura es considerada una marca de respeto.

A diferencia del uso occidental, casi nunca se tutea directamente: se utilizan denominaciones como Anh, Chị, Cô, Chú o Bác, que reflejan la edad, el estatus o la relación entre los interlocutores. Emplear correctamente estos títulos muestra que se comprenden los códigos sociales locales y que se respeta la jerarquía cultural vietnamita. En general, mantener un tono tranquilo, sereno y medido es esencial para comunicarse armoniosamente y evitar todo malentendido. Esta actitud constituye uno de los pilares del buen comportamiento vietnamita y contribuye a crear buenas relaciones durante una estancia en Vietnam.
El comportamiento en público
En Vietnam, el comportamiento en público debe mantenerse tranquilo, discreto y respetuoso para no atraer atención de manera negativa. Es importante no alzar la voz, incluso en caso de desacuerdo, ya que hablar fuerte puede ser interpretado como falta de educación. Asimismo, los gestos bruscos o demasiado expresivos son poco apreciados en una cultura que valora la mesura y la armonía. Las demostraciones de afecto demasiado visibles – como besarse prolongadamente o tocarse de forma muy íntima – se consideran inapropiadas en el espacio público. También es importante evitar señalar a alguien con el dedo, un gesto percibido como grosero.
En cuanto a la cabeza de un niño, tradicionalmente se considera una parte sagrada del cuerpo: por lo tanto, está mal visto poner la mano sobre ella, incluso como muestra de afecto. En general, adoptar una actitud serena y respetuosa permite integrarse fácilmente y corresponde perfectamente a las expectativas culturales vietnamitas, muy apegadas a la educación y la suavidad de las interacciones.
Las buenas maneras en la mesa

Compartir una comida en Vietnam es un momento importante, no solo para alimentarse, sino especialmente para reforzar los lazos familiares y sociales. La comida sigue reglas de educación bien establecidas que es esencial respetar para no ofender al anfitrión. Siempre se espera que los mayores comiencen a comer antes de tocar el plato, ya que esto demuestra el respeto debido a los ancianos, un valor central en la cultura vietnamita. También es muy importante nunca plantar los palillos verticalmente en un bol de arroz: este gesto está asociado con los ritos funerarios y puede ser percibido como de muy mal augurio. Se prefiere utilizar los palillos de servicio, colocados en el centro de la mesa, para servirse, para evitar todo contacto considerado poco higiénico. Por otro lado, el anfitrión a menudo ofrece los mejores trozos a los invitados, una forma tradicional de expresar su generosidad y hospitalidad. Es perfectamente normal que insista en servirte varias veces más: rechazar demasiado rápido puede ser interpretado como falta de apreciación. Aceptar al menos un poco, con una sonrisa, es la mejor manera de honrar su invitación.
Las relaciones sociales
Las relaciones sociales en Vietnam se basan ante todo en la educación, la discreción y el respeto por los demás, tres valores profundamente arraigados en la cultura del país. Cuando se entra en una casa vietnamita, es costumbre quitarse los zapatos antes de cruzar la puerta: este gesto simple marca inmediatamente el respeto que tienes por el hogar y la familia que te recibe. Si estás invitado, ofrecer un pequeño regalo – frutas, té, una especialidad local o un recuerdo de tu país – es una manera elegante de mostrar tu agradecimiento y tu deseo de mantener una relación cálida.
También es importante evitar toda crítica abierta sobre la familia, la religión o el gobierno, temas delicados que pueden crear malestares o incomprensiones. Siendo la modestia un valor fundamental en Vietnam, adoptar una actitud humilde, sin jactarse ni imponerse, es particularmente apreciado. En general, una postura simple, respetuosa y benevolente facilita enormemente los intercambios y te permitirá vivir momentos auténticos con los vietnamitas, que son muy sensibles a las muestras de tacto y cortesía.
En la calle y los desplazamientos
En la calle y los transportes en Vietnam, ciertas reglas de educación permiten integrarse mejor y respetar las costumbres locales. Siempre es apreciado ceder el asiento a personas mayores, mujeres embarazadas o padres acompañados de niños, un gesto simple que refleja la importancia otorgada al respeto de los mayores en la cultura vietnamita. Cuando hagas cola, intenta respetar el orden de paso en la medida de lo posible, aunque este puede a veces parecer un poco flexible en ciertas situaciones cotidianas.

La manera de cruzar la calle es también particular en Vietnam: no es necesario correr o hacer movimientos bruscos. Es mejor cruzar tranquilamente, a un ritmo regular, dejando que los conductores anticipen tus movimientos. Este método, sorprendente al principio, permite en realidad asegurar un cruce más fluido y seguro en un tráfico denso y constante. Al adoptar estos comportamientos simples y respetuosos, circularás más serenamente y serás percibido como un viajero atento a los códigos locales.
Las buenas maneras vietnamitas se basan en tres valores simples y profundos: el respeto, la modestia y la armonía. Son ellos los que configuran los gestos cotidianos, los saludos impregnados de suavidad, la manera de compartir una comida o de recibir a un visitante. Al adoptar estas actitudes con sinceridad, aunque sea imperfectamente, descubrirás cuán acogedores, atentos y generosos pueden ser los vietnamitas. Seguir estos pocos principios permite no solo evitar torpezas, sino especialmente vivir encuentros más auténticos, más humanos, y aprovechar plenamente la delicadeza que caracteriza la cultura vietnamita.
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